Aquest és un bloc personal sobre la Seu de Mallorca, la seva arquitectura, les seves manifestacions artístiques i la seva història. Hi apareixeran aportacions realitzades des dels primers estudis artístics del segle XIX fins a les aportacions més recents. Alguns dels estudis són de collita pròpia, i altres formaran part d'amics meus que comparteixen l'ofici d'historiadors de l'art.
miércoles, 19 de octubre de 2011
I Jornades de la Seu i Jaume II
domingo, 7 de agosto de 2011

En una setmana, és la segona vegada que el Diario de Mallorca ens publica un article sobre el patrimoni de la Seu. Aquesta vegada es tracten els famosos Rimonim. Pareix que el poble jueu els vol a la seva terra. Val a dir un parell de cosetes sobre els Rimonim que molta gent no sap. Primer de tot que aquesta no és la primera vegada que els israelites proven d'aconseguir-los, i l'altra té a veure amb la litúrgia. Una historieta graciosa té els seus inicis amb un professor de la història del dret de la Universitat de les Illes Balears: El doctor Pinya. No sé si va ser ell o no (ell diu que sí), va localitzar les claus honorífiques de la Ciutat de Palma en un museu jueu. La clau sembla ser del segle XV o XVI, i la va utilitzar com a portada Gabriel Llompart en el seu llibre titulat Historias de la Almudaina.
MAR FERRAGUT. PALMA La organización Shavei Israel reclama que se devuelvan al pueblo judío varios objetos utilizados en sus ritos y que permanecen expuestos en la Catedral de la isla. "Es un insulto para la historia y memoria judía", asevera Michael Freund, presidente de la organización. "La Iglesia Católica debería devover las propiedades y los objetos rituales que robó al pueblo judío hace siete siglos", prosigue, "eso es lo que moral y correctamente debe hacerse". Freund, en declaraciones a este diario, menciona el caso específico de los Rimonim expuestos en el Museu de la Seu y que en su opinión deberían ser devueltos al pueblo judío. Los Rimonim son una pareja de piezas de plata del siglo XIV procedentes de la Sinagoga de Cammerata, en Sicilia. Según narra Baltasar Coll Tomás en su libro La Catedral de Palma, la pareja de Rimonim fue vendida por unos judíos al mercader mallorquín Francesc Puig, quien en 1493 los envió como ofrenda a la Virgen de la Seu. Se utilizaban en las lecturas de las Sagradas Escrituras ya que se ponían para culminar las varas que sostenían el rollo de la Ley o Pentateuco. Posteriormente, un platero las acomodó para que se utilizaran en el canto coral litúrgico. Son piezas únicas de gran valor, y no es la primera vez que son reclamadas. A principios del siglo XX, potencias extranjeras intentaron comprarlos al obispo Campins. Como paso previo a la las negociaciones le regalaron una momia egipcia, que hoy se puede encontrar en el Museo del Seminario. La venta no se fraguó. Después de la II Guerra Mundial fue Alemania quien quiso adquirirlas. Un representante del Gobierno de Konrad Adenauer (canciller de la Alemania Occidental desde 1943 a 1063) vino a Mallorca para ver si podía hacerse con ellos, con la idea de entregárselo después al pueblo de Israel como presente después de los horrores nazis que sufrieron. Así como en el pasado se ofreció una momia para que el obispado fuera abriendo boca, en este caso los alemanes ofrecieron construir un hospital o un instituto y después empezar a hablar del precio. Los germanos estaban dispuestos a dar casi cualquier cosa para comprar los Rimonim, pero se toparon con un obstáculo: no estaban en venta. Ahí se quedaron y ahí siguen, para disgusto de Shavei Israel, una organización judía de ámbito internacional que busca dar apoyo y formación a todas las personas con antepasados judíos y que estén interesadas en redescubrir o renovar sus lazos con dicho pueblo. Su actividad se desarrolla con fuerza en España y en varios países más, como Portugal, Italia, Polonia, India y China. El presitigioso diario The New York Times ya recogía en un artículo del pasado mes de mayo que Shavei había pedido a la Catedral, sin éxito, que devolviera los Rimonim a la comunidad judía. El presidente de Shavei Israel, Michael Freund, estuvo recientemente en Palma para dar a conocer la decisión de una importante autoridad rabínica de reconocer a los chuetas como auténticos judíos. Freund tuvo ocasión de conoce el legado judío de Ciutat y, según explicó a este diario vía e-mail, lamenta que edificios que durante la Edad Media sirvieron como sinagogas fueron tomadas por la fuerza por la Iglesia Católica y considera que esta institución debería ahora devolver esas propiedades además de los objetos rituales "que robó hace siete siglos". Asimismo, considera que la Iglesia Católica debería "reconocer su papel en la persecución de los judíos de Mallorca y de los chuetas". Freund valora que la isla tiene "una antigua y gloriosa historia judía que comprende 1.500 años" y considera que "es necesario hacer más para conmemorar y preservar esta herencia, que es un componente clave de la historia de la propia Mallorca". Explicarlo en los colegios Por todo ello, Freund considera importante que en las escuelas mallorquinas se estudie "tanto la historia judía de la isla como las crueldades de la Inquisición y sus crímines contra los ´chuetas´ durante siglos". La labor formativa es una parte crucial de la actividad que lleva a cabo esta organización. De hecho, Shavei tiene previsto en los próximos meses intensificar la formación sobre los chuetas. Junto al rabino Yossi Walls y la agrupación Arachim, Shave tiene previsto llevar a cabo una serie de seminarios para que los chuetas de Mallorca "tengan la oportunidad de aprender más sobre su herencia judía".
domingo, 31 de julio de 2011
Uno de los donantes, Jaime Oleza –y no Bernardo como se ha dicho a veces–, pertenecía a la quinta generación de su familia en Mallorca, llegada tras la conquista. Sus armas todavía hoy blasonan la parte inferior de algunas de las túnicas angelicales: sobre campo de gules (rojo) una flor de olivo de plata. De igual forma aparecen las armas familiares de su mujer (Rovira) en el resto de los ángeles: partido en faja (por la mitad en horizontal), en la parte de arriba, sobre campo de sable (negro) tres copones de plata; mientras que en la parte de abajo, sobre campo de plata, tres copones de sable.
Esos ángeles se mantuvieron durante siglos en el presbiterio de la Catedral, hasta que a principios del siglo XVIII se decidió substituir el retablo mayor gótico –los restos del cual, en la actualidad, se encuentran sobre el Portal del Mirador apoyados en unas grandes ménsulas– por uno más a la moda de la época. Esa importante intervención modificó considerablemente la disposición del presbiterio, por lo que se decidió retirar los ángeles músicos y sus columnas del altar. Ante esta situación la familia Oleza, que conservaba en la memoria familiar la donación hecha en los siglos medievales, reclamó las esculturas, tal como demuestra este testimonio notarial: " En la Ciudad de Palma, Capital del Reyno de Mallorca, a veinte y cuatro dias del mes de Noviembre […] Año 1729. Pareció ante mi, Juan Antonio Perelló, notario público, el noble Sr. D. Nicolás Ballester de Oleza, Caballero de la Orden y Milicia de Nuestra Señora de Alcántara y Señor de la Jurisdicción y Cavallería de Sta. María del Camino [Oleza apareció junto a un grupo de testigos] que me suministraría, si savían y havían visto, que en la Capilla mayor de la Iglesia Catedral de esta Ciudad de Palma, havia a los lados del Presbiterio inmediatamente del Altar mayor de dicha Iglesia Catedral seis columnas de piedra […] y encima de cada una de ellas un Angel; y si los quatro Angeles, esto es, los dos más cercanos al dicho Altar Mayor, y los dos últimos, se hallaban esculpidas y pintadas las Armas de Olezas, las que usa dicho Señor [Nicolás Ballester de Oleza] y usaron sus antecesores".
Entre los testigos se encontraba Juan Deyá, uno de los escultores más sobresalientes del siglo XVIII, cuya declaración ante el notario vale la pena reproducir, al menos parcialmente: "…en seguimiento del susodicho requirimiento; Pareció ante […] notario público; Juan Deyá, escultor, vecino y natural de esta dicha Ciudad de Palma […] el qual juró a Dios […] dezir verdad de lo que sabría y sería por mi preguntado[el notario] […] Dijo que contenía verdad […] respecto de si los seis Angeles, con seis columnas de jaspe, se hallavan en el Presbiterio de la Capilla Mayor de dicha Iglesia Cathedral, en la forma que se descrive […] esto es, los quatro con las Armas de Olezas, que es una flor blanca de seis hojas, cuyas Armas son las mismas, que usa Dicho Señor actualmente y usaron sus antecesores, según ha visto el testigo y ha oido decir a otros, y los otros dos con otras Armas [las de Rovira], que por ser tan antiguas no se ha conocido de quien eran. Y en quanto de si sabe el testigo, que tiempo puede haver que dichos Angeles se hallan puestos en dicho lugar, dixo el testigo, que ha oido decir y lo da por cierto, que desde que se hizo el quadro y el presbiterio de dicha Capilla Mayor, que según ha leido el testigo y oido decir a otros […] se hallavan plantados dichos seis Angeles y Columnas en el referido lugar, respecto empero del motivo, que se ha tenido para quitarlos, dize el testigo, haver sido, por razón de haverse fabricado de nuevo dicho Presbiterio y quadro del referido Altar Mayor".
En definitiva, D. Nicolás Ballester de Oleza, demostró que los ángeles eran de su familia y por tanto le fueron entregados. El propietario trasladó las esculturas a la hermosa capilla de Son Seguí, predio de los Oleza, en Santa Maria.
A pesar del "destierro" de los ángeles músicos, los palmesanos conservaron en la memoria colectiva la existencia de estos ángeles custodios del alta mayor de la Catedral. Prueba de ello fue que en 1900, cuando el obispo Campins y Antoni Gaudí proyectaron una nueva, y profunda, remodelación del presbiterio catedralicio, desde un primer momento se pensó en reintegrar las columnas con los ángeles de los Oleza. Por ello, el arquitecto Gaudí y su ayudante Joan Rubió, visitaron la capilla de Son Seguí para poder contemplar y fotografiar las piezas góticas. Tras la visita se solicitó a D. Mariano de Oleza, que en aquellos momentos era el propietario, una nueva cesión de las esculturas, solicitud que fue atendida. Gracias al celo de la familia Oleza, el presbiterio de la Catedral sigue estando custodiado por estos seis bellos angelitos medievales.
lunes, 25 de julio de 2011
Jornades de la Seu i Jaume II
sábado, 14 de mayo de 2011
Jaume II, els inicis de la nova catedral i la ubicació de la seva tomba
martes, 10 de mayo de 2011
RIERA, MM; PONS, G (1995): “Algema, zo es la Seu bisbal…”, a PASCUAL BENNASAR, A (coord): La Catedral de Mallorca. Olañeta, Palma, pàgs. 17-22.
LLOMPART, G (1973) "Miscelánea de arquitectura y plástica sacra mallorquina (siglos XIII-XVI) AST XLVI, p.94.